Manojo es un emprendimiento familiar, rodeado de amigos que aportan ideas, manos, cabeza y, sobre todo, corazón.

Juntos hacemos Manojo,
mobiliario para crecer.

Vladimir, que hace las veces de carpintero y diseñador, es el que está largas horas en el taller pensando, cortando madera, lijando y pintando. También es el que va a las casas a llevar los encargos y armar cuando toque hacerlo.

En la vida anterior, se recibió de Psicólogo, estudió muchos años de Antropología y Luthería (aprendió a trabajar la madera y a hacer guitarras). De esa mezcla, y de ser padre de Emiliana y Martina, es que en esta vida es el que hace los muebles de Manojo, mobiliario para crecer.

Karina (yo) soy la que está en la computadora, saco fotos de los productos, manejo las redes sociales y la página web, respondo las consultas, ajusto los detalles con cada mamá, papá, abuela, amiga que quiere comprar algo, coordino las entregas y ayudo en el diseño de los productos (sobre todo corrigiendo en mi rol preferido de maestra ciruela). 

Estudié comunicación y educación, viví en Barcelona unos años y viajé mucho mucho por todo el Uruguay, conocí mucha gente y desde que nació Martina estoy aprendiendo todo de nuevo.